En línea con la última entrada de este blog, volvemos a tomar una publicación de La Voz, que bajo el título de "Cuáles son los países más corruptos del mundo y en qué puesto está Argentina" el medio de comunicación invita a leer una nota sin aclarar, ni el título ni en la bajada, que es un índice de percepción, no una realidad (se ve que se les pasó).
Lo más interesante, no pasa por la postura del diario de la derecha cordobesa, sino por el hecho de que Estados Unidos es el 17° país con mejor percepción sobre corrupción. Viendo el mapa que comparten, llama la atención que los países menos ricos (o los más "comunistas") son los más corruptos, mientras que el primer mundo es transparente en sus medios para alcanzar los fines.
Sin ánimos de caer en fundamentaciones de cosas que están más que claras, la idea de esta entrada es recomendar una comedia que (dejando en claro que es una comedia-jolibudense) muestra con algo de ironía y humor absurdo, la interna política de las camapañas electrorales en Los Estados Unidos de Norteamerica: The Campaign.
*Cualquier similitud del personaje de Farrell con De la Sota es mera coincidencia
"Primero, Argentina. ¿Qué piensan exactamente que están haciendo? Si
están al borde del default, podrían recortar el presupuesto de los
fuegos artificiales", apuntó el conductor de Last Week Tonight, al ver
la forma en la que se había recibido a la fragata.
Viendo el video uno puede apreciar el modelo de programa televisivo sobre política para el estadounidense promedio, contando situaciones complejas de manera sencilla, como un cuentito, y con muchos chistes absurdos, para que sea más divertido. Mientras lo miraba, iba notando las imprecisiones que, primero, me parecieron producto de la ignorancia, pero luego supuse que no, que eran pensadas, medidas, intencionadas. Así, muestran que la nota es de interés del público ya que hay banderas de EUA ardiendo en las calles de Argentina, quien responsabiliza al "país más poderoso del mundo" por su situación de default. Otros dos chistes tontos explican por qué la gente de Pakistán e Irán odia a los EUA, sin mencionar ni por encima las verdaderas razones (al tercer chiste lo soslayo porque no lo entendí). Luego, el conductor dice que Argentina se metió sola en este lío por pedir dinero y querer devolver tan solo 1,30 dólares por cada dolar prestado. Pero un discurso ambiguo lo lleva a criticar el negocio usurero de Paul Singer y compañía.
Al ver el video, con chistes que no me causan ninguna gracia y con una representación de la realidad argentina tan desfigurada que me llena de bronca, pienso que es esta la fórmula que quiere imitar Lanata: un programa sobre la política argentina contemporanea, con una fuerte base moralista y un lenguaje lleno de puteadas pretenciosamente nacionalistas, para gente que le chupa un huevo la política argentina, y la moral del conductor.
Al ponerme a escribir este texto, creyendo que había detectado, ingeniosamente, el modelo al que imita el periodista 'independiente' Jorge Lanata, encuentro un párrafo al final del artículo de La Voz que indicaría que en realidad ellos tomaron esta nota justamente de ese programa (La Nación también publicó un artículo muy similar repitiendo varias citas, La ácida mirada en la TV de EE.UU. sobre la pelea del Gobierno con los fondos buitre):
"Para los yankees, somos casi un guión de historieta. Mirá cómo se ríe
la prensa norteamericana de nosotros", dijo Jorge Lanata anoche, al
presentar nuevamente el informe.
En este otro video, podemos ver un monólogo con estilo muy similar al anglosajón, pero que no alcancé a terminar de ver por lo insportablemente inmirable que me resultó:
Dijo Sergio Almaraz Paz sobre los técnicos mineros que, defendiendo intereses ajenos a los de la nación boliviana, argumentaban desde la prensa y las universidades en contra del desarrollo de fundiciones estañiferas, que hubiera permitido el surgimiento de la industria metalúrgica nacional, aumentando el valor de las exportaciones y reduciendo la dependencia respecto a las fundiciones extranjeras:
"Los técnicos que hasta hoy han monopolizado la palabra, poseen una extraña facultad: su capacidad es inagotable en la demostración del lado negativo de las cosas. Estos expertos del fracaso, no son seres sin esperanza que por razones psicológicas se complazcan en difundir su desaliento, por el contrario, les pagan por ello. Es el derrotismo estipendiado".
Fragmento de El poder y la caída. El estaño en la historia de Bolivia (1967).
Diario Clarín, 31 de enero de 2014 (primeras 8 páginas de la edición impresa).